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Buenas noticias para «toda nación y tribu y lengua» Buenas noticias para «toda nación y tribu y lengua»
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A continuación, compartimos la transcripción del vídeo: Buenas noticias para «toda nación y tribu y lengua». Si quieres verlo ingresa a:

Buenas noticias para «toda nación y tribu y lengua»

Duración: 24:19 min

TRANSCRIPCIÓN

En el mundo, hay más de 7 000 millones de personas de diferentes culturas e idiomas, muchos se mudan a otros países, donde el número de inmigrantes se hace cada vez mayor. Estas diferencias culturales suelen dificultar la comunicación.

Sin embargo, existe un grupo de personas que están unidas por el lenguaje puro de la verdad, todos disfrutan de tener publicaciones bíblicas que han sido redactadas para ellos y traducidas a idiomas que les llegan al corazón.

¿Cómo se lleva a cabo esta inmensa labor? ¿Cómo puede usted en participar en cumplir la profecía de que las Buenas noticias de Dios se declararían a «toda nación y tribu y lengua»?

Por todo el mundo, se habla más de 6 000 lenguas, aunque algunos entienden un idioma que no es el suyo, ¿por qué es importante que escuchen las Buenas nuevas en su lengua materna?

Geoffrey W. Jackson (Cuerpo Gobernante): Aprender un idioma nuevo es un proceso intelectual, pero quizás las palabras que uno aprende, no tienen la misma carga emocional que las de su lengua materna, con las que uno se ha criado. Cuando estuve en Tahití, allá en Tahití hablan tahitiano y francés, mi esposa y yo charlamos con una familia, la mujer hablaba algo de inglés así que le pregunté: ¿Qué idioma es más fácil para usted: el francés o el tahitiano? Me dijo cualquiera de los dos. Yo le dije: ¿En cuál de los dos sueña? En ambos. Pregunté: Si se enoja con su esposo, ¿qué idioma usa? Tahitiano. Esta pequeña anécdota muestra que el idioma está muy relacionado con el corazón, la lengua que hablamos cuando estamos a la mesa, cuando expresamos emociones profundas, esa es la lengua en la que es mejor escuchar la verdad al principio.

Para llevarles las Buenas Nuevas a tantas personas, es necesario traducir con precisión las verdades bíblicas, pero ¿dónde y cómo se realiza la traducción? Miles de voluntarios se encargan de esta labor en diferentes partes del mundo, muchos equipos de traducción trabajan en las sucursales de los Testigos de Jehová, mientras que otros trabajan en centros de traducción, que suelen estar cerca de las zonas donde se habla ese idioma.

Por ejemplo, en la ciudad de Mzuzu, en el norte de Malawi, un equipo de 16 traductores trabaja en lo que había sido una casa misional, allí traducen al chitumbuka y el lugar es ideal, pues en la zona vive parte del millón de personas que hablan esa lengua. El equipo de traducción, junto con otros colaboradores, comienza el día analizando un texto de la Biblia.

Hermano de Malawi 1: Ahora vamos a dar inicio a la adoración matutina. Así que le pedimos al hermano Midion Nyanga que nos lea el texto.

Los traductores se disponen a trabajar en pequeños grupos, el primer paso consiste en preparase bien.

Hermano de Malawi 2: Al prepararnos leemos todo con atención y buscamos los textos bíblicos, si algo parece difícil de traducir, pensamos cómo resolverlo.

Hermano de Malawi 3: Después comenzamos a traducir, uno de los miembros del equipo hace una traducción inicial, otro la revisa comparándola con el inglés y el tercero se asegura de que el texto en Chitumbuka sea claro y natural.

Hermano de Malawi 2: Esta labor exige mucha dedicación y presenta retos muy particulares.

Hermano de Malawi 3: Quizás algunos artículos expliquen conceptos que la gente de Malawi desconoce, cosas que sólo existen en otros países. A veces se usan ejemplos que no se entienden aquí porque la gente nunca ha visto nada parecido, si no adaptamos estos ejemplos a nuestro público es muy probable que no capten la idea, pero la organización de Jehová nos ayuda en esto, constantemente nos capacita para entender bien el texto en inglés y traducir no las palabras sino las ideas. Así, cuando los hermanos leen las publicaciones, las comprenden y se sienten animados.

Estos traductores, de zonas remotas, sienten gran satisfacción cuando ven las publicaciones ya impresas y la reacción tan positiva de la gente.

Hermano de Malawi 4: Nos encanta predicar con las publicaciones que hemos traducido, porque mientras estamos traduciendo, no sabemos que efecto tendrá cierto artículo en las personas, nos preguntamos: ¿Lo entenderán bien? Pero cuando salimos a predicar y les ofrecemos los libros y las revistas, su reacción nos revela si la traducción fue clara.

El centro de traducción al Maya se encuentra en Mérida en la península de Yucatán en el sureste de México, está ubicado en el núcleo de la población Maya que asciende a más de 900 000 personas. Los traductores suelen consultar a los hermanos mayas del lugar para que las expresiones difíciles de traducir resulten naturales y entendibles.

Hermano de México 1: Bueno, es una técnica necesaria, porque en estos idiomas indígenas a los que traducimos o a lenguas de señas no hay obras de consulta, hay muy poca información escrita, entonces los traductores no tienen diccionarios, enciclopedias o periódicos, no pueden consultar en internet sobre cómo se expresan las ideas o ciertos términos que se usen y entonces es necesario la prueba de campo para que el traductor tenga la confianza de que lo que está escribiendo realmente se va a entender como debe ser.

Hermano de México 2: Hemos aprendido qué palabras no son muy comunes ya o cuales son palabras que se conocen de una manera más amplia en el territorio.

Las publicaciones traducidas, están teniendo buenos resultados. Por ejemplo, en el 2005 había 116 congregaciones de habla maya en México, ese año se publicó el folleto Exige y el libro Historias Bíblicas y en sólo 8 meses se formaron 42 congregaciones más. Cada vez se está dando más atención a las lenguas que cuentan con pocos hablantes.

En Canadá, los indios americanos que viven en la reserva de la tribu Blood, ya pueden escuchar el mensaje del Reino en su idioma: el pies negros. En el sur de Alberta una congregación de 50 publicadores predica una comunidad de 15 000 personas, pero sólo cuenta con unas pocas publicaciones en la lengua pies negros.

Los traductores se reúnen en la casa del hermano Bert Toldma, quien es miembro de la tribu Blood, allí él y otros hermanos nativos trabajan para producir más publicaciones.

Hermana de Canadá 1: El título del tratado es: «Usted, puede confiar en el Creador», fue escrito específicamente para los indígenas, cuando lo abrimos y ven las ilustraciones, allí está la imagen del jefe de una tribu, el jefe José. La gente en seguida se siente identificada y la lámina tan bonita del paraíso, todos los que aparecen en ella son indios, a veces les hace pensar en cómo debió ser la vida de nuestra gente en el pasado, entonces les decimos: Es lo que nos promete el Creador para el futuro, eso les llega al corazón.

Hermano de Canadá 1: La cristiandad y otras religiones han distorsionado la verdad y les han contado muchas mentiras a los indígenas, la falta de confianza que han desarrollado a lo largo de los años por estas malas experiencias con la cristiandad hace que les cueste confiar en religiones que vengan de fuera.

Hermana de Canadá 1: Muchos se han desilusionado por falsas promesas, el tratado les ayuda a ver que existe un Creador que no rompe sus promesas, todo lo que ha prometido se ha cumplido, así que todo lo que nos promete para el futuro pueden creerlo. Cuando les decimos que tenemos información en su idioma especialmente para ellos y entonces la ven se les ilumina la cara, piensan: ¿Esto es para nosotros?

Hermana de Canadá 2: Recuerdo cuando le enseñé el tratado sobre el Creador a una joven, me lo quitó de la mano, lo miró y me dijo: ¿Quieres decir que esto se hizo para nuestro pueblo, para nosotros? Le dije: Sí, así es. Ella lo miraba y pasaba la página una y otra vez, estaba impresionada, decía: ¡Wow! Fue muy bonito ver aquella reacción, ver como sienten que son especiales, que el Creador de verdad los tiene en cuenta y que no se les ignora o deja de lado.

Hermana de Canadá 1: Leemos en los Anuarios acerca de experiencias de otros países en que se hacen grandes esfuerzos por llegar a los indígenas pero jamás imaginamos que nosotros alguna vez formaríamos parte de eso. Ver el interés y la atención que se presta a esta comunidad nos llena de emoción, nos impulsa a entregarnos de lleno para ayudar a todas las personas que podamos.

Este camión no lleva una entrega común y corriente a la sucursal de Kigali, en Ruanda, las publicaciones que carga se tradujeron en este país, se imprimieron en Estados Unidos, se transportaron por barco hasta Sudáfrica y desde allí recorrieron 8 días de carretera hasta su destino.

Guy H. Pierce: Y hoy al Cuerpo Gobernante le complace anunciar la publicación de la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras en kiniaruanda.

Hermana de Ruanda 1: Estaba tan contenta, tan emocionada que quería levantarme y bailar, pero claro no podía hacerlo en medio del discurso, estaba muy feliz.

Hermano de Ruanda 1: ¿Como puedo explicarlo? ayer, cuando se anunció la publicación de esta Biblia, lloré de alegría, era como si la expectación prolongada hubiera enfermado mi corazón, pero cuando al fin tuve la cosa deseada mi corazón se curó, esa cosa deseada es la Biblia y hemos estado esperándola por años, ahora que por fin la tenemos mi corazón se siente bien.

Al fin pueden leer la palabra de Dios en su lengua materna, la lengua de su corazón

Hermana de Ruanda 2: Sentí una alegría indescriptible, mire al cielo y le di gracias a nuestro Padre Celestial, Jehová. No logro encontrar las palabras para expresar cómo me siento, nunca he sido tan feliz.

Hermano de Ruanda 2: Durante el discurso sentía cómo los ojos se me aguaban al escuchar que tendríamos la Biblia en kiniaruanda.

Hermana de Ruanda 3: Estoy decidida a seguir dándole gracias a Jehová y a confiar en su organización, porque está claro que es verdadera y es internacional.

Hermana de Ruanda 4: Tener la Biblia en mi idioma me llegó al corazón, estuve a punto de llorar de alegría, no se cómo explicar lo que siento, esto es mucho más de lo que podía esperar.

Las publicaciones traducidas que son gratuitas y se sufragan con donativos, están teniendo muy buenos resultados.

Hermana de Ruanda 4: Personalmente me siento muy agradecida, no sólo me va a ayudar en el ministerio, sino también en mi estudio personal, estoy deseando leerla de principio a fin.

Hermano de Ruanda 3: Esta Biblia me va a ser muy útil en mi estudio personal y en la predicación, porque podré usarla con la confianza absoluta de que no importa qué parte de la Biblia esté leyendo, ha sido traducida con exactitud, eso me alegra mucho.

Hermana de Ruanda 5: Será un placer leerla porque es fácil de entender, solíamos leer otras versiones que estaban en nuestro idioma pero que usaban palabras anticuadas y difíciles, creo que tener esta Biblia bien traducida, nos ayudará a poner en practica lo que aprendemos y a acercarnos a Jehová más que nunca.

Hermana de Ruanda 6: La mayoría de los ruandeses no hablan otros idiomas, sólo kiniaruanda. Cuando les ofrecemos publicaciones que están en su lengua, eso despierta su interés en las Buenas Nuevas.

En años recientes, se han editado en Ruanda otras publicaciones que han llenado de emoción a los hermanos.

Hermano de Ruanda 4: Cuando se publicó el nuevo cancionero, cantamos el cántico sobre la resurrección y al terminar los hermanos estaban llorando, ¿por qué? Porque estaban entendiendo lo que cantaban. ¿Por qué no lloran cuando cantan en francés? También entienden las palabras, pero como se trata de un idioma extranjero, el mensaje no los conmueve, en cambio, en su lengua materna llega directo al corazón, los llena de emoción.

Hermano de Ruanda 5: Cuando se hizo disponible el cancionero en kiniaruanda, todos en Betel estaban contentísimos, las hermanas estaban tan felices que se pusieron a cantar bien alto, todas juntas. Como estábamos en nuestras oficinas no podíamos ver lo que pasaba, entonces nos dijeron: ¡Traductores, muchísimas gracias por su trabajo! En verdad, aquello me conmovió profundamente.

Por más de un siglo, los Testigos de Jehová se han dedicado a traducir la verdad bíblica, al producirse este vídeo el número de lenguas a las que se traduce supera las 600 y cada vez son más, ninguna otra organización siquiera intenta emprender una labor así. La revista La Atalaya se distribuye en más de 200 idiomas y en 50 de estas lenguas es la única revista que se publica periódicamente.

En el caso de otros idiomas sólo los Testigos de Jehová, producen información impresa de forma gratuita y fácil de obtener. El aumento en la cantidad de publicadores de tales idiomas suele ser mucho mayor que el promedio mundial. En los pasados años, los esfuerzos se han concentrado en traducir la Biblia. En el 2005, la traducción del Nuevo Mundo existía completa o en parte en 56 idiomas, para el 2012, sólo 7 años después, esta cantidad ascendía a 117, más del doble.

¿Qué haremos si al predicar, encontramos a alguien que habla otro idioma? Quizás podamos aprender algunas palabras o una presentación sencilla en ese idioma y por supuesto, podemos aprovechar bien las publicaciones.

Geoffrey W. Jackson (Cuerpo Gobernante): Los publicadores primero tienen que ver, si pueden utilizar una publicación como el folleto Buenas Nuevas, entonces averiguar el idioma que habla la persona y pedirle que lea el mensaje que aparece impreso allí, también los animamos a que vayan a nuestro sitio de Internet. Para muchos de estos idiomas ya existen archivos que pueden descargarse e imprimerse, quizás podríamos llevárselos a la persona lo antes posible. Siempre es emocionante ver la cara de sorpresa de la gente cuando quizás al día siguiente o incluso el mismo día, volvemos y le llevamos la información en su propio idioma.

Si llenamos el formulario Sírvase visitar cuando hayamos personas de habla extranjera, se tomarán medidas para que las visite alguien que hable su idioma, la sucursal atenderá estas solicitudes.

[DRAMATIZACIÓN]

Hermano 1: Buenos días

Hermano 2: Buenos días.

Hermano 1: Encontré a alguien que habla chino, estos son sus datos.

Hermano 2: Muy bien, gracias

Algunos hermanos incluso han decidido aprender un nuevo idioma asistiendo a los cursos que organizan las distintas sucursales. Este grupo de Nueva Jersey, Estados Unidos, está aprendiendo chino para poder predicarle a la creciente comunidad china de la localidad.

Hermana de Estados Unidos 1: Me está ayudando a ganar confianza a la hora de expresarme en la predicación, en vez de recurrir siempre al inglés, y disculparme por no saber hablar mucho chino, me obliga a poner en práctica lo que aprendo en clase y en verdad hablar con la gente de habla china.

Uno de los principios básicos del curso, es usar cuanto antes lo que aprenden en clase, con frecuencia los estudiantes ven los buenos resultados enseguida.

Hermano de Estados Unidos 1: Fue inmediato, en la primera casa quedaron tan impresionados con que estuviéramos aprendiendo chino que nos invitaron a pasar.

Hermana de Estados Unidos 2: Vienen a las reuniones sólo con invitarlos, les encanta, quieren saber de la verdad, es genial ver su entusiasmo.

Hermana de Estados Unidos 3: Bueno, quieren saber por qué estamos aprendiendo chino, por qué hacemos el esfuerzo de aprender un idioma tan difícil, cuando les explicamos que queremos hablarle a la gente de la Biblia y las cosas tan buenas que dice, les llama la atención.

Hermano de Estados Unidos 2: Cuando uno se entrega de lleno y entonces ve la reacción de la gente, sólo el hecho de dar el máximo y ver los resultados es maravilloso.

Hay hermanos que gracias a que hablan otro idioma con cierta fluidez, han podido ampliar aun más sus horizontes, algunos de ellos han decidido mudarse a países donde hay más necesidad de publicadores. El Ecuador es uno de los países que se han beneficiado mucho de la iniciativa y buena disposición de estos hermanos.

Hermano de Ecuador 1: Ahora mismo contamos con la ayuda de unos 600 hermanos de 23 países, tienen distintos orígenes, circunstancias, edades, hasta hay familias con niños. Los jóvenes usan sus energías para predicar en zonas más rústicas, caminan, van en bicicleta, en transporte público. Los que son mayores fortalecen a las congregaciones con su experiencia, todos han contribuido a que la obra prospere en el Ecuador.

Hermano de Ecuador 2: Por un lado, queríamos ir a un lugar donde el ministerio fuera productivo, donde la gente tuviera interés en el mensaje, por otro queríamos dedicar más tiempo a predicar pero teníamos que trabajar mucho para pagar los gastos. Cuando nos mudamos, como la economía del país era otra, podíamos predicar más.

Hermano de Ecuador 3: Nos gustaba mucho nuestra congregación, pero era muy difícil encontrar a personas que quisieran estudiar la Biblia. Entonces teníamos 7 ancianos, cuando me enteré de que aquí hay congregaciones con sólo 1 anciano o ninguno y pensé en lo útil que podía ser, dije: ¡Esto es lo que vamos a hacer!

Es muy probable que descubran que la predicación es mucho más productiva que en los países más prósperos que han dejado atrás.

Hermano joven de Ecuador 1: La predicación es mucho mejor aquí, antes no encontraba a nadie que quisiera estudiar la Biblia, pero ahora tengo revisitas, estudios, todo es más fácil.

Drew: La gente está más en la casa, quieren estudiar, progresan, se bautizan, algunos hasta en el mismo año que empezaron a estudiar.

Hermano de Ecuador 1: Sólo por poner un ejemplo de las recompensas, había un matrimonio que sirvió aquí durante unos 10 años, en ese tiempo pudieron ver cómo las congregaciones en esa ciudad aumentaron de 2 a 10, ellos mismos ayudaron a formar 5 de ellas. En sólo 10 años ayudaron como promedio a 2 personas cada año a aceptar la verdad y bautizarse.

Las familias con hijos obtienen muchos beneficios, y no sólo en la predicación.

Hermano de Ecuador 4: Una de las razones para mudarnos fue fortalecer la espiritualidad de nuestros hijos, no había tiempo que perder, nos pusimos manos a la obra para venir aquí, servir a Jehová en familia y ayudar a nuestros hijos a que estuvieran fuertes en la verdad.

Hermano de Ecuador 2: Lo mejor de todo, es que pasamos mucho tiempo juntos como familia en la predicación o en otras actividades, es fantástico. Hemos visto el progreso de Drew, nuestra hija, antes ya tenía algunas metas, pero ahora habla de que quiere ir a Betel, que quiere ser misionera y hace unos pocos meses se bautizó, la verdad le ha llegado al corazón se ha convertido en el centro de su vida, esa ha sido nuestra mayor bendición, ver cómo ha progresado.

Drew: Bueno, todo aquí me gusta mucho que la gente estudie la Biblia, mamá y papá tienen un montón de estudiantes muy buenos, es genial.

Hermano de Ecuador 4: No nos centramos en cosas materiales, bajo el Reino de Dios, no nos preocupará tener una carrera, nos centraremos en cumplir lo que Jehová nos pide, nuestra familia está unida y feliz hacemos algo que vale la pena.

Hermano de Ecuador 3: Sin embargo, no todo es fácil, hay mucho trabajo que hacer, por eso se les llama lugares de mayor necesidad, porque hay más trabajo que hacer en las congregaciones para ayudar a los hermanos, también en la predicación, recorremos grandes distancias a pie y terminamos muy cansados, pero sentimos tanta felicidad por estar usando nuestra vida de la mejor manera, tal como debemos usarla, sin duda es una mejor forma de vivir.

Hermano de Ecuador 2: No sentimos que nos estamos perdiendo algo, aquí es donde queremos estar.

Geoffrey W. Jackson (Cuerpo Gobernante): Lo maravilloso de la traducción, es que es prueba del gran amor que Jehová siente por cada persona individualmente, los idiomas dividen a la gente y desde los tiempos de la torre de Babel ha habido muchas divisiones en el mundo, a pesar de esto, el lenguaje puro de la verdad bíblica une al pueblo de Dios. Los Testigos de Jehová nos destacamos por ser completamente distintos a cualquier otra organización, porque contamos con todos esos voluntarios que traducen el mensaje a otros idiomas, para que todos tengamos la misma comprensión de la Biblia, la misma meta y que todos sirvamos al mismo Dios, Jehová.

«Que hombres de toda clase se salven y lleguen a un conocimiento exacto de la verdad»   –   1 Timoteo 2:4

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