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La construcción de Salones del Reino promueve la adoración verdadera La construcción de Salones del Reino promueve la adoración verdadera
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La construcción de Salones del Reino promueve la adoración verdadera

TRANSCRIPCIÓN

En el sur de África se hallan las cataratas Victoria, unas de las mayores del mundo. Consideradas, con razón, una maravilla natural. Cerca de ellas, en el sur de Zambia, puede observarse otra maravilla pero espiritual. En Calomo, una pequeña congregación de Testigos de Jehová, está construyendo un lugar de adoración. Los trabajadores, todos ellos voluntarios, son de la localidad, pero quienes planifican, coordinan y costean la mayor parte, son sus hermanos cristianos de otras partes del mundo.

¿Cómo se explica eso? Y ¿cómo logran los Testigos de Jehová satisfacer la gran necesidad de centros de adoración, en países con escasos recursos?

[La construcción de Salones del Reino promueve la adoración verdadera]

La necesidad de Salones del Reino, se ha hecho cada vez más evidente, por ejemplo, en Europa Oriental había hermanos que se reunían en locales con corrientes de aire y sin buena calefacción, para protegerse del frío se metían botellas de agua caliente dentro de la ropa.

Hermano 1: Los hermanos daban los discursos con abrigo y gorro y los dedos de las manos se les enfriaban tanto que les resultaba muy difícil pasar las páginas de la Biblia.

Hermana 1: En verano hacía muchísimo calor, a veces era insoportable, y en invierno nos congelábamos, aunque había calefacción hacía mucho frío.

Hermano 2: Otro gran problema, era la falta de ventilación, a algunas hermanas les subía la presión y se mareaban, tenían que salirse afuera.

Hermano joven 1: Era un salón muy pequeño, la mitad de los hermanos se tenían que quedar fuera, así era siempre.

En África, algunos lugares de reunión no tenían prácticamente paredes o techo y si los tenían, a menudo no servían para proteger de la lluvia.

Hermano de África : El salón estaba hecho de tablas de madera solamente, cuando llovía casi siempre se inundaba y además resultaba difícil oír lo que decía el orador desde la plataforma.

Hermano 2: Aunque intentábamos evitarlo, las termitas siempre destrozaban el edificio, además las tormentas dañaban el tejado y todos los años teníamos que repararlo.

Hermana 2: Nuestro anterior salón era de tablas de madera y a nosotros nos daba vergüenza.

En Sudamérica, muchos lugares de reunión eran muy pequeños, la congregación Cono Norte del Perú se reunió por casi 4 años en un garage, donde llegaron a juntarse 110 personas para la conmemoración.

Hermano de Sudamérica 1: Un sólo servicio higiénico que a veces no había agua, que también nos reuníamos sin luz porque no había luz eléctrica.

Hermana de Sudamérica: Y el salón, en realidad, queda muy pequeño, cada día queda muy pequeño, estamos haciendo los esfuerzos de ponerle esteras, ahora ponerle techo porque va a venir la lluvia y nos vamos a mojar.

Hermano de Sudamérica 2: Había que poner bancas de madera en los baños, incluso en el garage, había que poner para que puedan ver por una pequeña ventana y no podían beneficiarse plenamente del programa.

En la mayoría de los casos, los hermanos locales no tienen suficientes fondos para resolver estos problemas. Además, en estos países la obra de los Testigos de Jehová crece más rápido, lo que hace aún más urgente la necesidad de salones.

En los años 90, muchos países en desarrollo tuvieron un 83% de aumento en la cantidad de Testigos de Jehová, este porcentaje es más de 4 veces superior al del resto del mundo.

Además, con la desintegración de la unión soviética, se hizo legalmente posible tener Salones del Reino en otros 20 países. Por todas esas razones, había una creciente necesidad de salones en lugares donde era difícil satisfacer la demanda. Por lo tanto, en 1997, el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová decidió crear un programa de construcción para países necesitados, el objetivo del programa, llamado «Construcción de Salones del Reino en países con recursos limitados», era proporcionar, siempre que fuera posible, un lugar de adoración digno a todos los que desean recibir educación bíblica.

El programa dividió el mundo en 5 regiones de necesidad y en cada una de ellas se formó una oficina regional de salones del Reino, que dirigiría el diseño y la construcción adecuados para esa región. México se encarga de Centroamérica y el Caribe, Brasil de Sudamérica, Alemania de Europa Oriental y Rusia, Sudáfrica del continente africano y Australia de las islas del pacífico y Asia.

En el programa participan unas 60 sucursales, cuya labor beneficia a más de 100 países, bajo la dirección de la oficina regional correspondiente, cada sucursal forma equipos de construcción locales, cuando se inició este programa de construcción en 1999, se necesitaban miles de Salones del Reino en esos lugares. Los arquitectos e ingenieros sabían desde el principio que para construir muchos salones en poco tiempo, lo ideal era utilizar diseños y métodos simplificados.

Hermano: Si la sucursal necesita que le hagan un trabajo de ingeniería, le pedimos que busquen ingenieros locales, que saben lo que se requiere en la zona. Y es muy importante que construyan con materiales locales, no queremos importar materiales que no hagan falta en esos países.

Hermano de construcción: Hoy día, el diseño de los salones del Reino es más sencillo y como consecuencia hemos economizado. La verdad es que, a veces, los hermanos invertían mucho tiempo y dinero en los detalles decorativos, sin esos detalles se simplifica la labor. Ahorramos dinero, tiempo y trabajo.

Hermano: La ventaja de simplificar los métodos, es que se construye más rápido, además es más fácil mantener en buen estado los salones porque usamos materiales locales que no son muy difíciles de encontrar en la zona.

Cada país, que participa en el programa, tiene varios tipos básicos de Salones del Reino para escoger, las diferencias de diseño se basan, principalmente, en si el salón estará en un área urbana o rural.

Se puede simplificar de varias formas, en algunos salones rurales se instalan tragaluces porque casi todas las reuniones se celebran de día. En África, se usan bloques con huecos en vez de ventanas para reducir costos y facilitar el mantenimiento.

Las congregaciones pueden solicitar un salón al programa pero para ello tienen que reunir ciertos requisitos, por lo general, deben contar con al menos 30 publicadores y un anciano. Aunque las congregaciones dispongan de pocos recursos, se les pide que contribuyan al menos una pequeña cantidad para las obras de construcción.

Hermano de construcción en África: Adoptan la resolución de hacer una contribución mensual, de acuerdo con sus posibilidades. Tendrán que contribuir durante mucho tiempo al fondo para salones del Reino, pero es que ellos nunca podrían construir el salón con sus propios medios.

En África es más fácil conseguir terrenos para salones en las zonas rurales que en las urbanas.

Hermano de África: Los hermanos se dirigen primero al jefe del pueblo donde está el terreno y le piden que les prepare una carta, luego llevan esa carta al jefe del clan y él escribe otra carta y le estampa un sello, con eso basta para adquirir el terreno donde construirán el salón.

Hermano de África: Nunca hay que preocuparse por la posibilidad de perder ese solar, porque todo el mundo reconoce que el jede del clan tiene el derecho de cederlo y nadie va a discutirlo.

Si se aprueba la solicitud, la congregación empieza a reunir o preparar los materiales de construcción. Para un salón del Reino típico de África oriental hay que preparar el barro, darle forma y cocer un total de 35 000 ladrillos. Las congregaciones recogen arena y trituran piedras para preparar el hormigón.

En África oriental el color del Salón del Reino se determina en gran parte por el color de la tierra utilizada para los ladrillos. Un ejemplo destacado de los preparativos que se realizan, fue el de la congregación Musinyeinwi, a orillas del lago Malawi. Todos los materiales se trajeron en bote y se subieron en bote a la montaña donde se iba a edificar el salón. Los hermanos tuvieron que hacer 300 viajes para llevar las 12 toneladas de materiales, 300 metros montaña arriba.

En todo el mundo, una vez reunidos los materiales se empieza con los cimientos. Otra gran tarea para la congregación local consiste en alimentar a todos los trabajadores. Los siervos de construcción, nombrados por la sucursal, llegan al lugar para dirigir las obras y aportar las habilidades y herramientas que se necesitan.

Según el caso, se asignan de 3 a 6 siervos de construcción de salones del Reino, por lo general, estos y sus esposas se alojan en el hogar de miembros de la congregación local. Los siervos de construcción asisten a las reuniones de la congregación local y predican junto con ella hasta que se termina el salón. Esto beneficia tanto a la congregación como al equipo de construcción.

Hermano de construcción en portugués 1: No somos solo albañiles, somos amigos y hermanos, como también participamos en actividades espirituales, vemos más allá de las piedras y el hormigón, sabemos que la espiritualidad y la buena relación con los hermanos son más importantes.

Hermano de construcción en español: Pero también junto con la congregación local, nosotros contribuimos en lo que tiene que ver con las asignaciones, la congregación local llega a ser nuestra congregación también.

Hermano de construcción en portugués 2: Lo que más me gusta de este trabajo, es visitar los grupos de construcción porque los hermanos siempre están felices, trabajan duro, bajo el sol ardiente y a veces bajo la lluvia, pero siempre, siempre están felices y contentos, se nota que tienen el espíritu de Jehová.

Además de siervos de construcción, la sucursal nombra voluntarios del país, capacitados espiritualmente para que ayuden a la mano de obra de la congregación. Los siervos de construcción dirigen el programa diario de la adoración matutina, el análisis del texto bíblico recuerda a todos los presentes que los asuntos espirituales tienen prioridad. A lo largo de la jornada, los siervos se aseguran de que el trabajo de los voluntarios locales sea de calidad y se realice en condiciones seguras, así pues, una parte fundamental de su labor consiste en adiestrar y ese adiestramiento produce beneficios duraderos a todos.

Hermano voluntario 1: Yo no había vertido hormigón nunca, tampoco sabía colocar bloques de cemento, ni instalar tejados ni quitarlos, antes de venir aquí no sabía nada de construcción.

Hermano voluntario 2: Uno de los trabajos que aprendí es el de hacer ladrillos, antes no sabía, porque era agricultor pero ahora se hacerlos y me quedan muy bien, también me han enseñado a colocar los ladrillos y a levantar un edificio, estas son algunas de las cosas que aprendí durante la construcción del Salón y estoy muy contento.

Hermano voluntario 3: Cuando dejan el programa los voluntarios están más preparados, pueden ganarse el sustento con las destrezas que han adquirido.

Aunque aprender diversos oficios es muy útil, todos reconocen que los beneficios espirituales son más valiosos, contar con una hermandad amorosa no tiene precio.

Hermano voluntario 4: Es impresionante ver algo de lo cual antes sólo oíamos hablar o leíamos tal vez en los anuarios. A veces uno habla de la hermandad mundial en los discursos, pero a los hermanos les cuesta captarlo pero ahora lo están viendo con sus propios ojos, lo están viviendo. Ver a gente de diversas partes de Zambia que hablan distintos idiomas pero que se han unido con un mismo objetivo, verdaderamente es un sueño hecho realidad.

Hermano voluntario 5: El programa nos está ayudando mucho, uno ve a hermanos que llegan de otros lugares para ayudar a la congregación con amor y alegría, ¿a quién no le gustaría hacer una casa para adorar a Jehová? Es un verdadero placer.

Hermana de construcción 1: Es maravilloso ver la alegría y la emoción de los hermanos que a veces se reunían en locales sin las condiciones adecuadas, muchos se quedaban de pie porque no había suficientes asientos, a veces hasta llovía dentro del salón y cuando ven el nuevo salón, se emocionan, lloran de alegría. En esos momentos nos sentimos parte de la congregación, esa es la mayor una de las mayores satisfacciones.

Los Testigos de Jehová tienen fama de construir salones con rapidez, en los países desarrollados pueden construir uno, con los trabajos de electricidad, de plomería y los acabados, en sólo dos o tres fines de semana. Pero el objetivo principal de este programa no es la rapidez, sino hacer un trabajo de calidad a bajo costo. Con todo, el programa ha acelerado bastante la construcción de salones a fin de satisfacer las necesidades crecientes de las congregaciones.

Hermano voluntario 6: Antes, tardábamos hasta 8 meses en edificar un salón del Reino pero ahora con el programa que ha establecido la Organización, tardamos de 6 a 8 semanas. Ahora vamos más rápido, con sólo trabajar de 2 a 4 semanas ya está listo el salón del Reino y los hermanos están felices porque al cabo de sólo unas pocas semanas, ya pueden reunirse en su propio salón del Reino.

Hermana de construcción 2: Cuando se construye un salón en un pueblo, todo el mundo se entera. Los vecinos nos hacen muchas preguntas y nos agrada ver que están asombrados, en la predicación nos preguntan: ¿Creen que terminarán antes de que llegue el invierno? Cuando les contestamos que terminaremos para fin de mes, no pueden creerlo.

Tomemos por ejemplo, la congregación Yaruquíes del Ecuador, mediante una secuencia rápida de imágenes, veremos el trabajo de 7 semanas en sólo unos segundos.

¡Qué sencillo parece así el duro trabajo de los hermanos! Pero la realidad es que en todos los casos se necesitan mucha abnegación y deseos de ayudar.

Hermano de construcción: Uno se siente feliz, se entusiasma, el trabajo es duro, es cierto, pero vale la pena, porque dentro de 25 días estaremos adorando a Jehová en un nuevo salón, un lugar de adoración digno.

Hermano voluntario 3: Es muy emocionante y a la vez una bendición porque en cierto modo el programa de construcción se parece a un estudio bíblico: encuentras a alguien, le enseñas, se dedica y se bautiza. Lo mismo ocurre desde que ponemos los cimientos del salón hasta que terminamos. Es una gran bendición.

Cuando el salón ya está terminado, se celebra con gozo la primera reunión.

Discursante en español: ¿No creen ustedes que debemos expresar nuestro agradecimiento a Jehová quien ha hecho posible que tengamos este nuevo salón del Reino hermoso y bonito?

[APLAUSOS]

[FOTOS ANTES Y DESPUÉS DE LOS SIGUIENTES PAÍSES: TOGO, REPÚBLICA DOMINICANA, KENIA, UCRANIA, GHANA, SRI LANKA, HONDURAS, MADAGASCAR, SAMOA]

El nuevo salón del Reino, aparte de ser cómodo y espacioso, tiene un gran impacto en la congregación y en su obra de educación bíblica.

Hermano voluntario 6: En algunas congregaciones cuando se invitaba a los interesados a las reuniones, no venían y era por las condiciones del lugar donde se reunían los hermanos, pero inmediatamente después de la dedicación, se ve como esas personas, que tal vez eran débiles, empiezan a llegar y en sólo unos meses el salón se llena de personas interesadas.

Hermano de una congregación de habla portuguesa: Estamos contentos porque los vecinos, que antes se preocupaban, nos dijeron que estaban agradecidos porque la calle parecía otra, hoy nuestros salones son punto de referencia. ¿Dónde vives? Cerca del salón del Reino de los Testigos de Jehová.

Hermana: Hay una gran diferencia, porque este salón es espacioso, acogedor y muy cómodo en muchos sentidos, caben muchas más personas que en el salón anterior y también es maravilloso ver que sirve de testimonio para los vecinos, los invitamos a venir a nuestro salón y saben dónde se encuentra.

Hermano de construcción de habla portuguesa: Con sólo vernos trabajar, pidieron un estudio bíblico 4 vecinos.

Hermano de una congregación en África: Ha habido crecimiento, los que antes tenían un estudio bíblico ahora tienen hasta 6 y los que dirigían 2, dirigen hasta 7, la asistencia a las reuniones ha aumentado muchísimo.

Hermana: Los beneficios han sido muchísimos pero voy a mencionar sólo uno, ahora viene mucha gente a las reuniones, ha habido tanto aumento que se han formado 2 congregaciones.

Hermano: La espiritualidad de la congregación está mejor que nunca, muchos se han sentido impulsados a empezar el precursorado auxiliar o regular y la asistencia a las reuniones ha aumentado mucho.

También ha habido personas del lugar que se han interesado en el programa. Por ejemplo: En el Ecuador una maestra llevó a sus alumnos de primaria a visitar las obras de un salón. En otros países expertos en construcción que no son testigos han reconocido los logros únicos de este programa en el que sólo participan voluntarios.

Constantin Anghelus – Arquitecto de distrito (Moldavia): Como especialista en el campo de la arquitectura, tengo una opinión muy favorable, me refiero al aspecto exterior de los edificios, la calidad del trabajo de construcción, los acabados y los jardines. Los voluntarios de los testigos de Jehová hacen un trabajo de gran calidad.

Mikola Sholudko – Arquitecto de distrito (Ucrania): Los Testigos de Jehová obedecen la ley, cumplen con total honradez y decencia las leyes que regulan la construcción en Ucrania.

Stepan Jaworskiy – Alcalde (Gorodenka, Ucrania): En sus obras de construcción se trabaja de forma muy organizada y eso tiene un buen efecto en nosotros, nos decimos unos a otros: ¡Ve y aprende de ellos!

Con el paso del tiempo, el programa se ha enfrentado a diversos retos, por ejemplo: En Europa oriental hay cada vez más complicaciones legales para obtener terrenos, puede tomar 2 años conseguir los permisos para un salón que se construye en menos de 2 meses.

Otro reto es el mantenimiento, en las 5 regiones se enseña a los hermanos a ocuparse del mantenimiento de los nuevos salones y también se prepara a los superintendentes de circuito para que revisen el estado de los salones, sólo así se logra que la inversión efectuada en los edificios sea duradera.

Cuando es práctico, se introducen innovaciones, en Benin varios salones del Reino se convierten en salones de Asambleas. Para el uso normal las paredes están en su sitio, pero cuando va a celebrarse una asamblea, se retiran las paredes y así se añade un amplio espacio al auditorio.

Este excepcional programa de construcción va a proseguir, el objetivo sigue siendo el mismo: Que siempre que sea posible, todos los Testigos de Jehová se reúnan en un salon del Reino en buenas condiciones. Y ¿qué ha logrado el programa desde su creación a finales de 1999? Hasta el 1° de Junio de 2005, se habían construído 11’560 salones del Reino, un promedio de 40 semanales durante esos 5 años y medio, pero se calcula que todavía faltan por construir más de 13’000 salones del Reino en las 5 regiones.

Para lograrlo, será necesario que se sigan ofreciendo voluntarios abnegados y que se sigan donando fondos generosamente, los resultados obtenidos hasta ahora indican que el futuro de este excepcional programa es prometedor.

Hermano voluntario 3: Como dicen las escrituras, hay una igualación y es gracias a los hermanos que hacen posible que tengamos salones del Reino para adorar a Jehová.

Hermano: Estamos agradecidos a la hermandad mundial, porque tenemos un salón como este y podemos estudiar en buenas condiciones, con sistema de sonido, calefacción y luz apropiada.

Hermano: Por ende estamos gozosos, todos estamos gozosos de que tengamos un salón digno de alabar a Jehová y digno de llevar su nombre.

Hermana: Durante la proscripción nos reuníamos escondidas en el bosque o en casas particulares, Jehová nos ha dado algo con lo que yo soñaba y que no esperaba ver hasta el nuevo sistema, pero ya lo estoy viendo, mediante nuestra maravillosa hermandad, Jehová nos ha dado un salón precioso.

Hermano: Me siento muy feliz cuando veo a nuestros hermanos mayores que han esperado esto tanto tiempo, que adoraban a Jehová bajo árboles de mango o de otra clase o en almacenes y hoy tienen un salón del Reino dónde alabar a Jehová.

Hermana: Muchas gracias por ayudarnos a construir el salón del Reino, lo agradezco con toda mi alma, con todo mi corazón, qué más puedo decir, es un placer alabar a Dios en un salón como este.

Hermano: Me siento muy unido a toda la hermandad mundial, pues es gracias a los muchos hermanos y hermanas de otros países que hoy podemos contar con nuestro hermoso salón.

Hermano: Por nuestros propios medios, no hubiésemos podido construir un salón tan bonito, se lo debemos a nuestros hermanos, le damos muchas gracias a ellos y a nuestro Dios Jehová, es lo único que podemos decir.

Hermano: Quisiera decir muchas cosas, pero aprovecho la ocasión para agradecerles de todo corazón sus contribuciones y prometerles que las usaremos sabiamente para alabar y glorificar el nombre de Jehová.

«Que, mediante una igualación, el sobrante de ustedes […] compense lo que les falta a ellos» (2 Corintios 8:14)

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